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Créditos hipotecarios: cómo elegir la alternativa correcta para tener tu vivienda propia

Comprar una casa o departamento es el sueño de muchos chilenos, y esto comúnmente se alcanza con un crédito hipotecario. Pero, ¿sabes cómo tomar una decisión correcta a la hora de pedir uno? Pasos, requisitos, tipos de créditos, tasas de interés, seguros, dividendos, responsabilidades, derechos e incentivos son algunos de los puntos que desglosamos para que puedas tomar una decisión informada y conveniente al embarcarte en este tipo de préstamos de largo aliento.

Comprar una vivienda no es tarea sencilla: no tan sólo debes cerciorarte de elegir la vivienda correcta para tus necesidades, sino también ver si puedes acceder a un crédito hipotecario –y todo lo que ello conlleva– para poder comprarla.

Pero, ¿cómo elegir el crédito hipotecario que realmente te convenga?, ¿te enteraste de todo lo que uno y otro crédito, en una u otra institución, exigen?, ¿sabes si cumples los criterios de elegibilidad?, ¿comparaste ya los montos que otorgan, sus tasas de interés, seguros, dividendos y otros cargos asociados a la solicitud?, ¿estás al tanto cómo está mercado inmobiliario chileno actual y cómo repercute en comprar esa viviendo que tanto quieres?, ¿o bien ya tienes una vivienda y estás buscando ir por la segunda?

Sigue leyendo y responde éstas y otras preguntas que te ayudarán a saber todo lo que conlleva a un crédito hipotecario, comparar los que hay en el mercado y, así, inclinarte por la alternativa que más se ajuste a lo que andas buscando.

Características de algunos créditos hipotecarios universales

Revisa la tabla que a continuación te presentamos y revisa las características generales de un crédito hipotecario universal. ¿Por qué sólo este tipo de préstamos? Para poder facilitar la comparación en cuanto a características en un mercado financiero que otorga múltiples créditos hipotecarios.

En esta selección nos hemos centrado en algunos bancos, Cooperativas de Ahorro y Crédito, organizaciones de servicios financieros, como también en Cajas de Compensación (no todas las disponibles en el mercado, sino algunas representativas a modo de muestra y para realizar la comparación), siendo la banca tradicional la que capta más del 90% de la deuda de los chilenos en este ámbito.

Para considerar tasas de interés, CAE, CTC y requisitos se recomienda consultar directamente con cada proveedor, pues esto puede variar según diferentes variables (monto a solicitar, plazos, etc.)

ProveedorCaracterísticas generales de un crédito hipotecario universal *
Banco Santander
  • Créditos a tasa fija en UF durante todo el periodo del crédito.
  • Únicamente para personas naturales, con destino vivienda, por un monto desde 500 UF hasta 5.000 UF.
  • Plazo del crédito entre 15 y 30 años.
  • No considera meses de gracia ni meses de no pago.
  • Debe contar con seguro de desgravamen e incendio y sismo durante toda la vida del crédito.
  • Se puede tomar las pólizas respectivas con la aseguradora que el cliente estime conveniente incluyendo las que se ofertan en las sucursales del banco. Tales seguros deben cumplir con los requisitos de cobertura exigidos por Santander.
Banco BCI
  • Tasa fija en UF.
  • Sólo disponible para personas naturales.
  • Plazo desde 15 a 30 años.
  • Montos: entre 1.000 y 5.000 UF.
  • Exclusivo para destino vivienda, ya sea adquirir, ampliar o reparar o refinanciar créditos hipotecarios existentes que tengan el mismo objetivo.
  • Garantía: primera hipoteca sobre el bien raíz a financiar.
  • Sin meses de gracia.
Banco de Chile
  • Sólo para personas naturales.
  • Créditos en UF, con tasa fija para todo el período de duración del crédito.
  • Plazo: 15, 20, 25 y 30 años, sin perjuicio de que pueda ser pagada de forma anticipada de acuerdo a lo establecido entre las partes o en la ley N° 18.010.
  • Montos a financiar: entre 1.000 y 5.000 UF.
  • Exclusivo para destino vivienda, o sea, exclusivamente para adquirir, construir, ampliar o reparar viviendas o refinanciar créditos hipotecarios existentes que tengan el mismo objetivo.
Banco Estado
  • Crédito destinado sólo a personas naturales y otorgado exclusivamente con el objeto de adquirir, construir, ampliar o reparar una vivienda o refinanciar créditos hipotecarios existentes, de igual naturaleza (vivienda).
  • Tasa Fija en UF, para todo el periodo de duración del crédito.
  • Financiamiento de hasta el 90% del menor valor entre la tasación y el precio de venta de la propiedad, con un monto mínimo del crédito de 1.000 UF y hasta 5.000 UF.
  • Plazos: 15, 20, 25 y 30 años.
  • No considera meses de gracia ni meses de no pago.
  • El cliente tiene la facultad de pagar anticipadamente el crédito.
  • Debe contar con seguro de desgravamen e incendio y sismo durante toda la vida del crédito, pudiendo tomar las pólizas respectivas con la compañía aseguradora que estime conveniente, incluyendo las que Banco Estado tiene a su disposición. Estos seguros deben cumplir con los requisitos de cobertura exigidos por Banco Estado.
  • Créditos garantizados con primera hipoteca.
  • Otorgamiento de créditos sujeto a evaluación y aprobación previa del Banco, de acuerdo a políticas existentes.
  • Aprobación comercial con vigencia de 90 días continuos, contados desde la aprobación del crédito hasta la firma de escritura.
Banco Scotiabank
  • Tasa fija por el plazo total del crédito.
  • Plazos de financiamiento entre 15 y 30 años.
  • Monto mínimo del crédito 500 UF.
  • Monto mínimo de la propiedad de 800 UF.
  • Monto máximo del crédito de 5.000 UF.
  • Prepagable en cualquier momento.
Banco Itaú
  • Crédito de recursos propios para personas naturales sin giro comercial, y teniendo como destino la vivienda.
  • Solo en UF.
  • Sin periodo de gracia, pues el primer dividendo se cancela al mes subsiguiente de la firma de la escritura.
  • Tasa de interés fija por todo el periodo del crédito.
  • Monto mínimo del crédito 1.000 UF, y máximo de 5.000 UF.
  • Plazo de 15 a 25 años.
  • El cliente podrá optar a un crédito hipotecario con seguros asociados o bien contratarlo en forma particular y endosar su póliza a Banco Itaú.
Coopeuch(* no corresponde a crédito hipotecario universal sino a un crédito hipotecario genérico que brinda el proveedor y que es el único con información disponible)

  • Financiamiento de hasta el 80% para la adquisición de viviendas nuevas y/o usadas.
  • El porcentaje de financiamiento se aplicará sobre el menor valor entre la tasación comercial y el precio de venta establecido.
  • Rápida aprobación y escrituración.
  • Bajos gastos operacionales.
  • Exento del impuesto mutuo.
  • Seguros con bajos costos.
  • Opción de hasta 6 meses de gracia, desde el mes subsiguiente a la firma de la escritura.
  • Opción de no pago de 1 dividendo al año.
  • El uso de productos Coopeuch como el crédito hipotecario aumenta el Remanente.
Metlife
  • Financia hasta el 80% de la compra de una vivienda con una tasa fija o bien para refinanciar un crédito vigente.
  • El Crédito hipotecario universal permite contar con un financiamiento para la compra de tu vivienda.
  • Se puede elegir pagar el crédito hipotecario entre 15 a 30 años, dependiendo de la edad y con una tasa fija.
  • Se puede hacer pagos regulares, parciales y totales en cualquier período del crédito.
  • Beneficios MetLife:
  • Se puede pagar con tarjeta de crédito y obtener los beneficios de acuerdo a las condiciones del banco del cliente.
  • Acepta subsidio habitacional.
Caja Los Andes(* no se especifica si es un crédito hipotecario universal u otro tipo de crédito hipotecario genérico que brinda el proveedor; es el único con información disponible)

  • Financia hasta el 80% del valor de la propiedad.
  • El monto mínimo de financiamiento es 300 UF, para viviendas nuevas con subsidio habitacional.
  • El monto mínimo de financiamiento es 500 UF, para viviendas usadas con y sin subsidio habitacional.
  • Plazos desde 5 hasta 30 años.
  • Tasa fija en UF durante todo el plazo del crédito.
  • Reembolso de gastos operacionales para créditos desde los 16 años plazo, incluye tasación, estudio de títulos, escrituración y notaría una vez concretada la operación.
  • Descuento por planilla.

La información aquí reflejada fue obtenida de las páginas de los proveedores al 2 de enero de 2018. Esta información se podría actualizar constantemente, por lo que te recomendamos revisar la página oficial de cada proveedor.

¿Qué es un crédito hipotecario?

Es un préstamo a mediano o largo plazo que se otorga para la compra, ampliación, reparación o construcción de una vivienda, o inclusive compra de sitios, oficinas o locales comerciales, por ejemplo.

Una vez que cumples los requisitos de elegibilidad y el crédito se ha aprobado a un plazo determinado que varía caso a caso (según el cliente y la entidad que otorga el préstamo), la propiedad quedará en garantía o “hipotecada” a favor de la institución que te prestó el dinero. ¿Por qué? Se hace para asegurar que realmente cumplirás con el pago del crédito.

Etapas para el otorgamiento de un crédito hipotecario

Entre los pasos estándar para la concreción de un crédito hipotecario se encuentran los siguientes (toma en cuenta que en una u otra institución pueden haber variaciones, como también cada una tendrá sus propios tiempos):

Consulta y simulación: Lo primero que deberás hacer es el primer acercamiento con la institución que brinda el crédito para saber cuánto dinero necesitas para tu propiedad, cuáles serían los costos y el dividendo de este crédito, los plazos de pago y la renta que se exige. Esto, en varias ocasiones, puedes hacerlo de forma online o visitando directamente una sucursal de la entidad con la que quieres simular.

Solicitud del crédito: Además de llenar el formulario que formaliza tu solicitud y aceptar las condiciones del crédito que estás pidiendo, deberás adjuntar ciertos antecedentes ( laborales, comerciales y financieros) para acreditar tu renta y patrimonio, además de antecedentes legales de la propiedad, como también podrían solicitarte algunos datos del vendedor del inmueble, y más. En esta etapa, es probable te pidan que completes y suscribas no sólo la solicitud de crédito y sino también la declaración personal de salud. Cualquier otro antecedente adicional te será requerido por tu ejecutivo.

Evaluación comercial: Este es el momento en que la institución a la que acudiste evalúa y analiza tu solicitud, tanto con la información que proveíste como con la que aparece de ti en el sistema. Es muy probable que el resultado te será comunicado a través del ejecutivo que te hayan asignado. Si tu requerimiento ha sido aceptado, entrarás en las fases descritas a continuación. En caso contrario, puedes golpear las puertas de otras instituciones o bien reevaluar en qué puedes mejorar tu solicitud para que sea aceptada en el mediano plazo.

Tasación: En esta etapa se determina el valor de la propiedad por la que está siendo solicitado el crédito (y, por ende, hipotecada). Para ello, generalmente un especialista externo a la entidad financiera (un tasador) se contactará contigo, visitará la propiedad y elaborará el informe de tasación.

Estudio de títulos: Es momento de la labor jurídica. Por ello, y con todos todos los documentos a disposición, un grupo de abogados (que pueden ser de la entidad con la que estás solicitado el crédito o bien externos) realizarán el estudio de los títulos de la propiedad para comprobar que todo se rija a la legalidad y que no existan causales que pudieran no hacer efectiva (o invalidar) la compra.

Informe de resolución técnico-legal: Esta resolución se entrega como resultado tanto del estudio del informe de tasación como de los títulos. Pero, ¿qué pasa si existen observaciones? Te contactarán para que entregues antecedentes faltantes o vean en conjunto las observaciones efectuadas para poder seguir dando curso al proceso y el crédito no sea rechazado.

Confección de escritura: Si la tasación y la escritura están aprobados, se dará paso a esta instancia que es bastante importante, pues en este punto se confeccionará la escritura con las condiciones pactadas.

Firma de escritura: Una vez lista la escritura, se debe firmar por todos quienes participan: comprador, vendedor, entidad acreedora y todos los involucrados en la operación (cónyuges, fiadores, mandatarios, entre otros). Cuando esto se haya realizado, la notaría realizará el cierre de la escritura entregando copias autorizadas de la misma.

No olvides leer muy bien lo que estás firmando, sobre todo el monto del crédito, la tasa de interés, el plazo y cuotas pactadas, seguros contratados, el inmueble que se adquiere y tus datos personales. Cualquier detalle o información que notes falte o tenga error, debes hacerlo notar de inmediato para que sea enmendado.

Contempla que, en ocasiones, los gastos correspondientes a los honorarios del Notario, como también los timbres y estampillas, deben ser pagados en la misma notaría al momento de la firma de la escritura.

Inscripción en el Conservador de Bienes Raíces: Es una de los últimos pasos del proceso. Ya estando firmada la escritura por todos los involucrados, se da curso a la inscripción de la propiedad en el Conservador de Bienes Raíces, para que sea efectivo el traspaso al nuevo dueño. Adicionalmente, se constituye una garantía hipotecaria a favor de la institución que brindará el crédito (y que lo garantiza); cuando la propiedad ya está inscrita y se ha emitido el certificado de inscripción, se concreta el pago del dinero del crédito.

Entrega de escritura y cierre del proceso: Ésta es la esta etapa final. Para esto el Conservador de Bienes Raíces debe haber efectuado las inscripciones y haber devuelto la escritura inscrita (es probable que un abogado de la entidad que prestó el dinero vuelva a revisar las escrituras, revalidar la inscripción de dominio, las hipotecas y prohibiciones, para así poder elaborar el informe final con el detalle del crédito cursado). Con esto listo, se envían copias de la escritura a clientes y al vendedor, junto con los antecedentes del crédito.

Requisitos para poder solicitar un crédito hipotecario

Son varios los requisitos que una entidad que brinda créditos hipotecarios pueden requerir. Toma nota, porque algunos de ellos pueden ser:

Edad y nacionalidad: Debes tener, al menos, la mayoría d edad (18 años) o incluso más (21 o 24 años), y, en muchas instituciones, existe un tope, que ronda los 70 o 75 años. Además, deberás ser chileno o extranjero residente (en la mayoría de los casos, con residencia definitiva).

Renta y antigüedad laboral: El prestador del crédito puede exigirte una renta mínima para poder calificar –y siempre serán más beneficiados los sueldos altos–, como también tener un año de antigüedad en el trabajo (si estás con contrato) o 1 o 2 años de actividad laboral acreditable (para independientes). Además, en el caso de si eres independiente y tu sueldo es variable, puede que resten parte de tus ganancias mensuales en un 20% o 30% para obtener un monto asegurado por mes.

No destinar más del 25% de tu sueldo para el pago del dividendo: A esto debes sumar que se te exigirá que el dividendo no supere el 25% de tu sueldo. Por ejemplo, si ganas 1 millón y medio de pesos, como máximo podrás pagar $375.000 por cuota de dividendo al mes.

Comportamiento financiero: Para pedir este tipo de créditos es muy importante tu comportamiento en el sistema financiero, es decir, no debes presentar morosidades o protestos vigentes (incluso muchas instituciones toman en cuenta tu historial con hasta un año hacia atrás, independiente de si esas deudas ya no existen, por ejemplo) en el Boletín Comercial o Dicom.

Bancarización: Hay proveedores que exigirán estés bancarizado (o sea, con cuenta en bancos), con un tiempo mínimo (que puede fluctuar).

El “pie”: Dado que las instituciones que otorgan créditos hipotecarios no prestan el 100% del valor de la propiedad que quieres comprar, sino que por lo general el 80% o menos (aunque algunas instituciones pueden llegar hasta el 90%), es necesario poseas dinero ahorrado para enfrentar la diferencia que deberás aportar, que se conoce popularmente como “pie”. En caso de que no tengas ese ahorro, deberás endeudarte en un crédito de consumo para cubrir este monto, por ejemplo. Puedes consultar acá nuestro artículo sobre este tipo de préstamos.

Tipos de créditos hipotecarios

En este punto nos referimos a los instrumentos de financiamiento que se emplean para los créditos hipotecarios, los que se pueden agrupar en tres grupos:

Crédito hipotecario con letras hipotecarias. El crédito se financia con un instrumento que emite la entidad que otorga el crédito, llamadas “letras hipotecarias”, y que están reguladas por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) . Una vez que estas letras se generan, la entidad emisora las puede transar en la Bolsa de Valores, vender a un tercero o, incluso, comprarlas para obtener así los recursos que financian el crédito otorgado al deudor. Ahora, el precio que se obtiene por la venta de estas letras varía de acuerdo a las condiciones del mercado, por lo que puede generarse una diferencia positiva o negativa entre el valor de la letra (“valor par”) y el precio al que ésta se transa. En la escritura debe precisarse quién se hará cargo o se beneficiará de esta diferencia. En caso de que seas tú como deudor, deberás pagar la diferencia negativa que se pueda producir.

Crédito mutuo hipotecario endosable. En este caso, la institución que da el crédito financia el préstamo con recursos propios, y se te otorgará un plazo de pago que oscila entre 1 y 40 años.

Tú recibes el monto aprobado, y no se genera una diferencia que sí puede ocurrir con las letras hipotecarias. Además, este tipo de crédito puede ser transferido por parte del emisor mediante endoso (esto debe quedar registrado en la escritura pública), aunque la administración del crédito seguirá corriendo por parte de éste.

Crédito mutuo hipotecario no endosable. En este caso la institución emisora también financia el préstamo con recursos propios, pero a diferencia del anterior no puede ser transferido mediante endoso.

¿ En qué debes fijarte al pedir un crédito hipotecario?

Te dejamos algunos puntos importantes al momento de evaluar y solicitar un crédito hipotecario, para que tengas en consideración:

Primero, cotiza y compara: Si estás pensado en pedir un crédito hipotecario, te recomendamos que lo primero que hagas sea cotizar y comparar muy bien los costos y beneficios para poder tomar la decisión más acertada.

Tipos de tasa, ¿fija, variable o mixta?: Si bien todos los créditos hipotecarios implican una tasa de interés, no todas son iguales y no existe una “mejor” que otra, sino que dependerá de lo que necesitas y de tu situación financiera. Acá te presentamos las 3 vigentes en el mercado financiero chileno para este tipo de préstamos:

Tasa fija. Quiere decir que la tasa de interés se mantiene invariable durante toda la vigencia del crédito. Lo bueno, es que garantiza que lo que pagarás será siempre lo mismo. ¿Y el contra? Que este tipo de tasas suele ser un poco más alta que otras. Se recomienda inclinarse por este tipo de tasa cuando no quieres asumir los riesgos y fluctuaciones del mercado financiero.

Tasa variable. Los créditos son ofrecidos con una tasa de interés igual y conocida solo en el primer año y una tasa de interés variable y desconocida en los siguientes años. Ésta dependerá de las condiciones del mercado económico, pero igualmente está regulada, pues queda acotada y determinada en función de dos factores: a la tasa TAB (una tasa de interés promedio ponderada para operaciones reajustables), y por un spread (un diferencial de tasas de interés que establece la entidad que otorga el crédito).

Debes saber que la tasa suele ser menor que la fija –al considerar un riesgo mayor–, pero implicará que estás en condiciones de asumir las fluctuaciones del mercado y, por ende, cuentas con ingresos que puedan garantizar o darte la tranquilidad de que podrás enfrentar estos vaivenes.

Tasa mixta. Es una combinación de las dos anteriores: los créditos son ofrecidos con una tasa de interés igual y conocida por un primer período (que pueden ser de 3, 5 o 10 años, aproximadamente) y luego se aplica una tasa de interés que puede ser igual y conocida, o bien variable y desconocida en los siguientes períodos del crédito. Al igual que en la tasa variable, rige la misma regulación antes mencionada.

Carga Anual Equivalente (CAE ) y Costo Total del Crédito (CTC): El precio es uno de los primeros parámetros en los que nos fijamos a la hora de tomar una decisión tan importante como solicitar un crédito hipotecario. ¿Cómo se mide? Comúnmente por la tasa de interés informada, aunque no es suficiente para elegir la opción de financiamiento que más te convenga. ¿Por qué? Porque no refleja adecuadamente el costo completo que asumes al contratar uno de estos créditos.

Para hacerte una idea lo más real posible de lo que pagarás debes revisar la Carga Anual Equivalente del crédito (CAE), esto es, el costo efectivo anual de la deuda que permite comparar, considerando los mismo ítems, con diferentes proveedores. Esta cifra, que se expresa en porcentaje, incluye los diferentes gastos de este tipo de préstamo (tasación, estudio de títulos, redacción de escritura, gasto notarial, impuesto de timbres y estampillas, derechos de inscripción en el Conservador de Bienes Raíces, seguros).

Asimismo, otro factor que permite contar con información del monto total al que el consumidor se obliga es el Costo Total del Crédito (CTC) que, en el caso de los créditos hipotecarios, es la suma del valor de todos los dividendos mensuales a pagar. Así, en un estudio realizado por SERNAC (Servicio Nacional del Consumidor) durante 2017, en lo que respecta a la banca y teniendo como simulación un crédito a 25 años por un monto de 1.500 UF, existe una diferencia de un 15% entre el CTC más costoso y el de menor valor.

Plazos: Si bien cuando pides un crédito hipotecario hablamos de cifras mayores, y no querrás sobre endeudarte solicitándolo en menos tiempo para poder pagarlo pronto, de todas forma evalúa bien a qué plazos quieres pagar tu crédito hipotecario. Recuerda que si bien pueden resultar menores tus cuotas de dividendo, a mayor plazo también será mayor el costo total de tu crédito.

Seguros: Junto con la contratación de un crédito hipotecario, se debe adscribir a ciertos seguros de carácter obligatorio, como desgravamen e incendio. El primero, se activa en caso del fallecimiento del titular del crédito; esto quiere decir que la aseguradora deberá pagar a la entidad financiera la deuda hipotecaria si mueres. El segundo, por su parte, cubre los gastos de los daños a la propiedad provocados por un incendio.

Gastos operacionales: Acá entran todos los gatos asociados a los procesos del crédito hipotecario. Y se pueden incluir el monto por el estudio de título y la tasación, o bien por la generación de una escritura pública ( el borrador de escritura tiene un costo, y es confeccionado por un abogado) que debe ser firmada ante notario (otro costo extra). Además, debes agregar algunos impuestos, según la Ley de Timbres y Estampillas (percibido por la Tesorería General de la República), y gastos de inscripción, tanto del dominio de la propiedad como de los gravámenes en el Conservador de Bienes Raíces (el arancel del Conservador, dependerá del monto de la operación y de la ubicación del inmueble).

Valor cuota de dividendo: El dividendo es la cuota que debes pagar mensualmente por el crédito hipotecario y dependerá de una combinación de todo lo dicho anteriormente en este listado, todo en relación al monto que se otorga. Recuerda que el valor cuota de tu dividendo no debe exceder el 25% de tu ingreso familiar disponible y estable.

Algunos beneficios a los que puedes optar

Subsidio habitacional

Este subsidio otorgado por el Estado de Chile (según el Título I del Sistema Integrado de Subsidio Habitacional, DS N° 1) apoya la compra de una vivienda de hasta 1.200 UF, nueva o usada, en sectores urbanos o rurales, para familias que no tengan vivienda propia pero sí capacidad de ahorro y tengan la posibilidad de complementar el valor de la vivienda con un crédito hipotecario o recursos propios. Además, deben tener un puntaje máximo de 13.484 puntos en la Ficha de Protección Social.

Los montos del subsidio varían, teniendo como tope 500 a 700 UF (dependiendo de la zona geográfica y del valor de la propiedad), y se exige un ahorro mínimo de 200 UF (para compra de viviendas) y de 30 UF (para construcción en sitio propio).

La postulación es gratuita y se hace directamente en el SERVIU, dependiente del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU). Quienes cuenten con certificación de ahorro y pre aprobación de crédito hipotecario en instituciones en línea con el MINVU, podrán postular directamente a través de internet en www.minvu.cl. Te aconsejamos, además, revisen en este sitio web los requisitos, selección y otros detalles de este beneficio, para que confirmes si calificas y, también, si se adapta a lo que andas buscando.

Beneficios tributarios

Si cuentas con un crédito hipotecario podrías rebajar los intereses del crédito pagados durante el año de tu renta bruta imponible anual.

¿Quiénes pueden optar a esto? Las personas naturales (no jurídicas), afectas al impuesto único de Segunda Categoría y al impuesto Global Complementario, que hayan comprado una propiedad (de uso habitacional) mediante un crédito con garantía hipotecaria.

Esto permitiría descontar hasta 8 Unidades Tributarias Anuales (UTA) de la base imponible. Pero ten en cuenta que hay límites: si la renta bruta anual no sobrepasa las 90 UTA, podrás utilizar el 100% del beneficio. Ahora , si esta renta se encuentra entre las 90 UTA y los 150 UTA, la rebaja es proporcional. Y si sobrepasas las 150 UTA , no tendrás derecho a utilizar el beneficio tributario.

Derechos del consumidor

Tal como ocurre en otros créditos y materias, los consumidores tienen una serie de derechos al momento de solicitar un crédito hipotecario, tales como:

  • Una vez que te entreguen una cotización, ésta se debe respetar por un mínimo de siete días hábiles.
  • Los requisitos para acceder al crédito deben estar previamente publicados y deben ser claros para todos los consumidores.
  • En caso de que te rechacen el crédito, tienes derecho a saber por qué ocurrió esto con causales fundamentadas en condiciones objetivas y previamente publicadas por el proveedor.
  • Tú, como consumidor, puedes elegir libremente al tasador del bien, entre las alternativas que te dé el proveedor.
  • Como cliente tienes el derecho a conocer la Carga Anual Equivalente (CAE) y el Costo Total del Crédito (CTC).
  • En caso de haber fiador y codeudor solidario se le debe entregar una hoja explicativa sobre la materia.
  • Al momento de firmar la escritura, se te debe entregar una hoja de resumen.
  • Se prohíbe la cláusula de hipoteca general, salvo solicitud escrita del deudor.
  • Se te debe entregar un desglose pormenorizado de los gastos del proceso.
  • Con posterioridad a la formalización del crédito el cliente tienes derecho a que se te entregue información periódica (comunicación trimestral).
  • La entidad financiera no puede restringir el pago automático del dividendo o transferencia electrónica a una que provenga de la misma institución (PAC).
  • En cualquier momento como consumidor tienes derecho a que el proveedor te entregue una liquidación de tu crédito, y el costo de su término anticipado.

¿Qué pasa si no puedes pagar tu crédito hipotecario?

Los imprevistos económicos pueden ocurrir, y nadie está libre de ello. Pero, ¿qué pasa si tienes deudas, como un crédito hipotecario, que debes de pagar en tiempo y forma? Si te llegase a ocurrir que te retrasas con el pago de tu dividendo, la institución que te prestó el dinero comenzará a cobrar intereses penales según las condiciones pactadas en la escritura, los que normalmente se fijan considerando la tasa máxima convencional.

Si la mora supera los quince días se puede exigir el pago de los gastos de cobranza, y si el cobro se realiza por intermedio de los Tribunales de Justicia, deben considerarse, además, las costas del proceso.

Estos gastos están estipulados por tramos en el artículo 37 de la Ley del Consumidor conforme a la siguiente tabla:

Monto de deuda (en UF)% sobre lo adeudado
0-109%
10-506%
50 o más3%

Ahora, el proveedor del crédito podría entregar la cobranza de créditos morosos a empresas externas, aunque debe estar informado previamente. Por eso, antes de contratar el crédito la institución deberá entregar al cliente lo siguiente:

  • Tabla de honorarios que aplicará la empresa de cobranza.
  • El período de vigencia de los honorarios y sus modificaciones, cuando ocurran.
  • El número de días hábiles en que el préstamo o el dividendo permanecerá impago en la institución antes de ser enviado a cobranza externa.

¿Puedes pagar anticipadamente un crédito hipotecario?

Sí, puedes hacerlo pues el prepago es un derecho irrenunciable, aunque necesitarás el consentimiento del acreedor si pagas menos del 25% del valor del capital adeudado o si el crédito es superior al equivalente de 5.000 UF.

De todas formas, en las escrituras se establece el procedimiento y condiciones del prepago en términos más flexibles, permitiendo prepagos parciales por montos inferiores a los exigidos en la norma, razón por la que resulta prudente revisar la escritura y confirmar este punto.

Así, y según lo que estipule este documento, si el abono es parcial puedes reducir el número de dividendos manteniendo el mismo valor, o bien dejar el mismo número de dividendos originales, pero pagando un valor inferior en cada uno de ellos.

¿Cuál es la ventaja de pagar por adelantado? Que sólo pagarás el capital adeudado, los intereses pactados a la fecha del prepago y la comisión de prepago, mientras que el proveedor dejará de percibir los intereses sobre el capital que prepagas.

Eso sí, esto tendrá un costo para ti, que depende del tipo de crédito: si es endosable, no endosable o con letras hipotecarias. Averigua lo correspondiente a cada tipo de crédito en la entidad con la que quieres pedir o con la que ya pediste el crédito para saber los valores y comisiones exactas que se aplicarán a la hora de realizar un prepago.

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